Un cierre de oro para esos dos meses.
Ella no dejaba de bailar a mi lado, con sus rastas acomodadas en una especie de rodete, sus aros con símbolos de la paz, un short de jean y una remera anudada por debajo de su busto.
La realidad es que su cuerpo era un fuego.
La empujé con mi cuerpo hasta trabarla contra la pared y mis manos bajaron desde sus hombros hasta mis manos.
- No sé cuánto tiempo más pueda aguantar. –Confesé.-
- ¿Aguantar qué? –Preguntó mordiendo su labio.-
- No te hagas la inocente…
- ¿Yo inocente?
- Sí, vos. –Dije presionando aún más mi cuerpo contra el suyo.-
- Me estás apretando un poquito.
- Mmm… ¿Y no te gusta?
- ¿A vos qué te parece?
- Que te encanta.
- Entonces no frenes.
Me acerqué sin demás preámbulo a su boca y nuestros labios se encontraron en el camino. Mis brazos la tomaron por fuerza por su cola y los suyos por mi nuca. Nuestras lenguas se chocaban sin temor ni vergüenza.
- Me encantas. –Dije en su oído.-
- Vos a mí también. –Mordió mi oreja.-
-Mordí su hombro.- Creo que si queremos, podemos pasarla muy bien esta noche. –Y presioné aún más su cola.-
- ¿Qué es esa propuesta?
- Una propuesta indecente.
- Mmm… Suena interesante. –Me besó.- Tengo mi departamento a un par de cuadras, si te interesa llevar a cabo tu propuesta, podes seguirme.
Y salió corriendo. Yo reí y la seguí empujando a cuanta persona tuviese que empujar.
El boliche daba a un parador de la playa y ella seguía corriendo, cuando la alcancé la abracé por la espalda y llené de besos húmedos su cuello.
- Corres rápido me parece.
-Rio.- Pero pudiste alcanzarme.
- Ni loco me pierdo de esta belleza.
- Capaz estés teniendo muchas expectativas.
- Mmm… No creo.
Sonrió y comenzó a correr otra vez. Ambos corríamos en alguna dirección, supongo que a su casa.
Y considero que es mejor no entrar en detalles de la cantidad de alcohol que llevábamos en sangre.
Ella cerró la puerta con llave y yo la estampé con bastante fuerza contra la puerta.
- Mira si soy un violador serial y me trajiste a tu casa.
-Rio.- Sé leer las miradas de las personas.
- ¿Ah sí? –Pregunté y besé su cuello.-
- Sí. –Cerró sus ojos suspirando.- Sé que con vos la voy a pasar bien.
- Eso es lo que justamente pasa por mi mente ahora.
- ¿Qué cosa?
- Pasarla bien con vos rastita.
Se dio vuelta y comenzó a caminar, empujándome.
- ¿Rastita?
- ¿Qué? ¿No te gusta?
- Es poco original.
-Reí.- Pero, te define.
- Mmm… Ponele.
- Le pongo.
- ¿Qué le pones? –Preguntó provocándome.-
- No sé, fijate vos.
La tomé por la cintura y volví a estamparla contra al pared. Aquel departamento era un mono ambiente. Mis manos buscaron las suyas, entrelazamos nuestros dedos y unimos nuestras bocas olvidándonos del hecho de que debíamos respirar.
Bajé con mis labios por su cuello hasta sus hombros hasta que quedé arrodillado ante esa mujer. Besé su panza y luego mordí su piel, la vi sonreír y supe que estaba yendo por buen camino. Mis manos se posaron en sus caderas y la llené de pequeñas mordidas en todo su vientre.
Mis manos subieron lento por los costados de su cuerpo hasta que me deshice de aquella remera anudada que llevaba.
Me tomó por la mandíbula y me obligó a subir otra vez. Me aferró a su cuerpo con sus manos y buscó mi lengua con la suya.
- Dejame seguir. –Dije y mordí su labio.-
-Sonrió.- Creo que ya soy toda tuya.
- Yo creo que eso suena increíble.
La besé y deslicé mis manos por detrás de su espalda para poder desabrochar su corpiño y mandarlo al mismísimo diablo.
Sonreí al ver sus pezones ya erectos, los cuales busqué con mis dedos y pellizqué ferozmente. Sus labios gimieron de golpe y sonreí para hacerlo otra vez.
Ella quitó mis manos de allí y tiró su cabeza hacia atrás… Sin conocerla la interpreté y ahora fueron mis labios y mi boca los que recorrieron su delantera.
Tomé uno de sus pezones entre mis dientes y tiré con cuidado de allí.
Gimió con fuerza y presionó mis hombros hacia abajo, sus manos estaban allí. Repetí la acción del otro lado y volví a su boca.
- Lo haces increíble. –Dijo.- Ya siento la humedad.
-Sonreí, satisfecho.- Me encantaría sentirla.
- Mmm… Quiero jugar un ratito primero yo. ¿Puede ser?
- ¿Sos de jugar mucho?
- ¿Me dejas?
- Con todo gusto.
Se deshizo de mi remera recorriendo mi piel con la punta de sus dedos y llenó de lamidas y mordidas toda mi espalda. No entendía cómo hacía, pero me estaba volviendo loco. Yo estaba contra la pared, presionando con mis manos allí.
Se acercó a mi cuello y mordió sin piedad mi oreja.
- ¿Juego bien? –Preguntó acercando sus manos a mi zona íntima.-
- Muy bien. –Dije casi sin aire.-
- Mmm… -Besó mi nuca y bajó con su lengua hasta mi cintura.-
Hizo que me dé vuelta y desabrochó mis pantalones para dejarlos caer.
- Ahora voy a jugar de verdad.
Dijo y sin más, me dejó completamente desnudo.
- Mira lo que es este juguete. –Dijo tomándolo entre sus manos.- ¡Cómo para no jugar!
Y realmente me volvió loco, con sus manos y su boca. Sentía mi piel hervir y mis piernas temblar.
Volvió a mi boca cuando yo trataba de volver a la realidad y llevó mi mano por dentro de su short.
- Yo también quiero que juegues conmigo. –Dijo con voz de nena.-
Y claro que era imposible no reaccionar. La tiré sobre la cama y quité su short y su prenda íntima al mismo tiempo. Abrí sus piernas con mis manos y soplé suavemente.
- Me parece que por acá también hay un lindo chiche…
- Le gusta mucho jugar. –Dijo arqueando su espalda.-
- Mmm… A ver…
Dije y comencé con besos, para luego usar mi lengua y mis dedos a la vez.
Su piel transpiraba y su espalda hacia rato no estaba recta.
Sin avisarle, me abalancé sobre su cuerpo e ingresé allí.
- ¡Sos un forro! –Gritó.-
- Sh… Disfruta.
-Cerró sus ojos.- No puedo no hacerlo, sos increíble.
-Sonreí victorioso y comencé a moverme.- Vos sos increíble.
Sentí sus uñas clavarse en mi espalda y yo mordisquee su cuello mientras lo hacíamos.
-
Estaba acostumbrada a esta situación… Pero no a este tipo de hombre.
Realmente me había vuelto loca.
Dormía a mi lado completamente desnudo y yo no podía dejar de mirarlo.
Acaricié desde su barbilla hasta sus pies y subí otra vez. Se despertó.
- ¿Queres otro round?
-Reí.- Sos muy tentador como para no mirarte.
- Vos no te quedas atrás Rastita.
- ¿Es cómoda mi cama?
- ¿Me estás echando?
- ¿Alguien te dijo eso?
- No, pero capaz me lo queres dar a entender….
-
Primer capítulo de 35... Pero creo que aunque sean pocos, están buenos, jajaj! Esta vez posta es distinta a todo lo que ya hice, asique espero que les guste ♥
Si leen... ¡Por favor comenten!
Y si quieren recibir el link de la novela cada vez que subo, solo tienen que dejarme sus usuarios de twitter acá abajo o arrobarme en twitter y decirme que quieren que justamente les pase los links de los capítulos (@fanfictionpyp)
Ojala les guste ;)
Re intensoo! Ya me atrapó,espero el próximo!!;)
ResponderEliminarGracias!
EliminarArrancaron con todo!!! Ya quiero el próximo!!
ResponderEliminarGracias!♥
EliminarAMO groso esta mini novela. Y se que todos la van a amar ♡ Me encanto este capitulo, espero el siguiente.
ResponderEliminarGracias♥
EliminarMe encanto Cami!!! hermoso el primer capitulo!
ResponderEliminarGracias Emi !
EliminarYa me enganché con esta nueva historia
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